miércoles, 10 de octubre de 2018

Necesario poner atención para evitar infecciones en la vejiga

Tijuana.- Por cuestiones anatómicas, la mujer es más propensa a sufrir cistitis, enfermedad que se caracteriza por  dolor en la zona pélvica con un incremento desmesurado en las ganas y necesidad de orinar. El doctor Fernando Martínez Angulo, director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 34 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tijuana, explicó que es consecuencia  de procesos infecciosos agudos. 

Detalló que la uretra -conducto conectado a la vejiga por el que se elimina la orina-, en la mujeres es muy corta, mide entre dos y cuatro centímetros, mientras que en el varón alcanza 22 centímetros, de ahí que el paso de bacterias cuando no hay una adecuada higiene, pasen fácilmente al conducto uretral y ocasionen cistitis. 

Asimismo, el especialista señaló que entre los factores que facilitan el desarrollo de cistitis, se incluyen las relaciones sexuales; agregó que la menopausia, por la sequedad de mucosas y la falta de producción de estrógenos, es también factor de riesgo. 

Destacó que la pobre ingesta de líquidos y el aguantar las ganas de orinar pueden conducir al desarrollo de este padecimiento. “Las bacterias coliformes, de manera principal la Escherichia coli, presente en heces fecales, son los microorganismos que al colonizar e ingresar a la uretra, provocan la infección que en casos extremos puede incapacitar a la persona para hacer sus actividades cotidianas, incluso las laborales”. 

El dolor, ardor y frecuencia por orinar llegan a extremos tales que la persona se incapacita y llega inclusive a requerir atención de urgencia, que en la mayoría de los casos es de tipo farmacológico e incluye recomendaciones en cuanto a una mejor higiene genital. 

Dijo que los casos de cistitis más severos, llamados intersticiales, afectan estructuras internas de la vejiga, forman una especie de pozos microscópicos que causan deformación y mal funcionamiento de este órgano. 

Martínez Angulo destacó que el mayor número de casos son de tipo agudo  y pueden aparecer inclusive desde la infancia, mientras que de los 15 a 40 años, en especial en mujeres, es la principal incidencia. 

“Una buena higiene genital, no aguantar las ganas de orinar y tomar un promedio diario de dos litros de agua, aminoran el riesgo a presentar cistitis, que puede avanzar por la uretra y llegar hasta los riñones, lo que hace mucho más complejo el tratamiento”, apuntó.